Posted on / by Edu Nuñez / in Ere Erea, Noticias

A 32 años del Rock Sanber, un aire de libertad en tiempos de dictadura

Un día como hoy, pero del año 1988 se llevaba a cabo en la ciudad veraniega uno de los festivales más grandes de rock que vio nuestro país. El país ya estaba sintiendo vientos de cambio y la juventud comenzaba a manifestarse a través de distintas expresiones artísticas, la música siendo una de ellas.

Nota original publicada en Noviembre de 2014.

Hablando un poco de rock nacional en el recuerdo, me encontré con esta producción del programa Algo Anda Mal, (AAM) en el cuál hablan los organizadores de este festival. Si el rock en Paraguay alguna vez tuvo tanta influencia en algo, estoy seguro que Rock Sanber fue el evento que tuvo la culpa.

En el video escucho hablar a solo una persona que puedo reconocer que es Mario Ferreiro, que describe las aventuras y desventuras por las que tuvieron que pasar para realizar el concierto en donde compartieron  RH (+) (Del músico Roberto Thompson), Los Hobbies, Fito Paez, Roupa Nova, Paralamas do Sucesso y Soda Stereo. Estaba anunciado también Miguel Mateos pero no llegó (!) y una banda nacional llamada Onda Corta.

El Rock in Sanber estaba en principio organizado para que ocupara dos días en el San Bernardino Country y Golf Club el cual por A o B motivo no les dejó llevar a cabo el evento. Creo que tuvo que ver con la tremenda tormenta que se desato en la previa del concierto. El festival tuvo que ser trasladado al Club Nacional de San Bernardino en donde finalmente, el domingo 17 de enero de 1988, se realizaron ambos shows en un mismo escenario.

En el video, cuenta Mario, que Stroessner tenía una casa ubicada atrás mismo del lugar donde el concierto se llevaba a cabo. Entre el predio del festival y la casa del Dictador había un árbol que estaba siendo talado en ese momento, a lo que Stroessner ordena a uno de sus secretarios “Hace que pare”. Sin solicitar más explicaciones el secretario va hasta el predio y manda (por órdenes de arriba) cancelar el evento. Luego mediante contactos se pide que por favor se continúe con el festival; a lo que se aclaró que Stroessner no se refería al festival, sino a la tala de aquel árbol.

En fin, después de una larga travesía de muchos, se realiza el tan ansiado festival que fue duramente criticado por el Monseñor Aquino, (personaje sumamente influyente en epocas de dictadura) que trataba de drogadictos y juventud rebelde a los rockeros en esa época. Y los otros adeptos a la dictadura despotricaban el evento a diestra y siniestra en cuanta oportunidad tuviera.

También hablan mucho de que, más allá de un concierto, era un grito de libertad. Lo dice implícitamente Mario presentando a Soda Stereo  «Gracias por existir, con esto somos cada vez mejores, somos más libres, vamos a bañarnos con una refrescante Soda Stereo».

Un aire a libertad que empezaba a brotar en los pechos de los casi 25.000 jóvenes que aproximadamente un año después gritarían una, casi nueva independencia, con el golpe de estado en febrero del 89.

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