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Led Zeppelin II, la fama mundial y la influencia histórica

Led Zeppelin es de las bandas que llevo escuchando más de la mitad de mi vida, pero no escucho todo el tiempo. Siempre sé que está ahí, en el fondo de mi cerebro, tarareo una canción de tanto en tanto, pienso en lo bueno de algún solo de guitarra (Achilles Last Stand, For your life, Stairway to Heaven, y un largo etc.) Después escucho unos temas y me vuelvo loco y me puteo por no estar escuchando todo el tiempo. Es sencillamente una locura lo buenos que eran esos 4 ingleses. La combinación de virtuosismo, creatividad y vigor que tiene su música, que suena tan fresca como siempre.

Hoy se cumple el aniversario N° 51 del lanzamiento de su segundo álbum, Led Zeppelin II o “Brown Bomber”, llamado así por el color de fondo y por la fotografía, que es la edición de una foto de un escuadrón de la fuerza aérea alemana, con la cara de los integrantes de la banda en reemplazo de las caras de algunos de los pilotos y otros toques como agregar anteojos a o la cara de una actriz.

Este álbum cimentó la fama de Led Zeppelin en ambos lados del Atlántico colándose en el número 1 de los discos más vendidos. Hoy en día es un disco de álbum de diamante, es decir, que vendió más de 10 millones de unidades.
Este es un álbum sólido, consistente, lo cual puede decirse con tranquilidad acerca de todos los álbumes de la carrera de Led Zeppelin. Comienza con el clásico Whole Lotta Love, con su interludio de theremin que se volvió un clásico en las actuaciones en vivo.

Seguida por What is and What Should Never Be, un tema dinámico que tiene un solo de slide más chill que el beso de una abuela fumada.  The Lemon Song, es un tema de rock con un ritmo funky y un solo pirotécnico. Un clásico que tenes que escuchar las versiones en vivo para saber de lo que te perdiste por no ser un boomer inglés. Thank You es una canción romántica, quizá una de mis favoritas de la banda. Les dejo esta versión de Unledded, que a pesar de no contar con John Paul Jones ni Bonham, es impresionante.

Para sacarnos de ese letargo idílico del romance, suena Heartbreaker un tema potente que tiene en el medio el llamativo solo de Page, tan clásico como el theremin de Whole Lotta LoveLiving Lovin Maid (She’s Just a Woman), es un tema que los miembros de la banda consideraban como filler y no les gustaba tanto. Ahora, este es nivel de Zeppelin en el cual un tema como este es nada más que un relleno.

El disco prosigue con Ramble On, con su también archi-conocida intro. Acá también se puede encontrar otro de los solos novedosos de Page, que no solo la rompía en vivo, sino que también su creatividad se extendía hasta expandir las posibilidades de lo que se podía hacer en el estudio. Moby Dick comienza con un trio entre Page, Jones y Bonham. Los dos primeros se abren, para dar a paso al solo de batería de Bonham, lo podría en pie con Ginger Baker y su solo Toad. Bohnam se aseguró como título al animal más grande posible.

Cerrando este viaje al pasado encontramos el tema Bring it on Home que comienza como un homenaje a Sonny Boy Williamson, un blues tradicional, con la harmónica y todo. Luego irrumpe el sonido pesado de Led, con un riff pegadizo, cortesía de Page. Luego, cierra como comenzó. Podria interpretarse como el paso de un estilo tradicional del blues, al nuevo estilo que Led Zeppelin haría popular alrededor del mundo, pero siempre teniendo como referentes a los interpretes de blues que los influenciaron.

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Silla Cable, Campo y Tereré, un poco de calma en medio del kilombo

Si, hay días que este país ya no da más. Hoy es uno de esos días. No hay luz, no hay agua, dependemos de una lluvia para no terminar todos incendiados y nuestras autoridades… ni hace falta mencionar sus cualidades.

Tal vez en momentos así, es que la música efectivamente nos salva, esa frase tan cliché como cierta. Es verdad, puede no hacer mucha diferencia en ninguna de las situaciones mencionadas al inicio de esta nota, pero puede hacer un cambio en tu cabeza. Puede ser tu pequeña dosis de paz mental en medio de tanto sarambi y para eso, hoy tenemos el disco perfecto.

Hace 10 años Miki Napout daba un giro completo a lo que había sido su carrera musical hasta el momento. Recordemos que Miki lideraba el proyecto de nü metal melódico (?) Eterna, una banda que tuvo su momento de gloria allá por finales de la década pasada y que combinaba pesadas guitarras con melodías muy oscuras. ¿El siguiente paso? Agarrar la guitarra y sacar un disco casi acústico.

Silla Cable, Campo y Tereré (2011) se tituló la primera aventura solista de Miki  y su principal compañera fue una guitarra. La idea era sacar un disco con canciones íntimas y buscar un sonido que transmita esa misma sensación. La temática del album nos ofrece una introspección que gira alrededor de temas como el desamor, las despedidas, lo vertiginoso del mundo que nos rodea y otros divagues por ahí.

Isla Urbana había sido el sencillo elegido para promocionar el disco y realmente fue una excelente elección ya que resume perfectamente la esencia del disco.

La producción estuvo a cargo de Afi Ferreiro quien apeló a una formula tan vieja como efectiva para generar ese ambiente íntimo al momento de la grabación: guitarra y voz. A lo largo del disco nos damos cuenta que estos elementos serán los protagonistas durante este breve viaje al que luego se incorporarían los arreglos finales que estuvieron a cargo de Rodrigo Quintas (piano), Bono Salas (coros), Álvaro González (guitarra), Jorge Melgarejo (bajo) y Lucas Toriño (percusión)

Con apenas 43 minutos de duración, este disco es ideal para parar un poco la cabeza y hacer una pausa en medio del kilombo que nos toca vivir. Es necesario entender que a veces está bien tomarse un tiempo para sentarse en una silla de cable, relajarse y no hacer nada más que escuchar buena música acompañado por un frío tereré. Después podemos seguir intentando salvar al mundo.

P.D: Seguimos esperando ese segundo disco, amigo.

Si no tenés spoti, tranqui, también podés escuchar todo el disco en YouTube.