Posted on / by Mei Ayala / in Ere Erea

El día que los Sex Pistols cambiaron la historia, sin querer

Si hablamos de conciertos históricos siempre nos gusta recordar grandes festivales, con decenas de bandas, miles de espectadores e interminables horas de música en vivo… pero no siempre es tan así.

Hoy vamos a recordar un pequeño show al que apenas asistieron unas 40 personas, pero que terminaría de dar forma a un movimiento musical que inspiraría una gran camada de bandas que siguen haciendo ruido hasta hoy día y que a su vez también terminarían influenciando a un centenar de bandas décadas más tarde.

Para hablar sobre este show tenemos que situarnos en la ciudad de Manchester a mediados de 1976. Para aquel entonces ya habían pasado unos cuantos años del histórico festival de Woodstock, la cultura hippie ya estaba quedando en el pasado y las radios británicas le daban todo el día al rock progresivo con Pink Floyd a la cabeza. Sin embargo, había una juventud que estaba medio hasta los huevos de esas corrientes ideológicas y musicales. Estos pibes más bien buscaban manifestar la rabia, el enojo y la desesperación que estaban viviendo sin tanto virtuosismo como el rock progresivo y sin tanto cinismo como los hippies.

Howard Trafford y Pete McNeish, eran estudiantes del Instituto Técnico Bolton y también tenía una banda llamada The Buzzcocks. ¿Les suena? Bueno, estos pibes planeaban armar un concierto con alguna banda interesante, para de paso telonearlos y darse a conocer. Como buscaban un sonido fresco y nuevo, les llamó la atención una banda llamada Sex Pistols ma’embo y fueron a verlos un par de veces a Londres para cerrar el trato. Cabe mencionar que en este entonces los Pistols recién arrancaban y no tenían ni puta idea de todo lo que iban a generar más adelante.

De esta forma el show de los Pistols en Manchester quedaba agendado para el 4 de Junio de ese año. El show tenía como sede inicial el Instituto de Bolton, donde estudiaban los Buzzcocks pero los directivos de la casa de estudios se pusieron la gorra y no lo permitieron. La alternativa entonces fue armar el toque en Lesser Free Trade Hall, hasta entonces un boliche reservado para músicos más virtuosos como Bob Dylan, Genesis y Pink Floyd.

 

Luego de todas esta épica historia, en la noche de la presentación y ante unos aproximadamente 40 mancunianos se presentaban los Pistols, desafiantes, desarreglados, estruendosos y con una actitud completamente indiferente hacia el público. Todo lo necesario para encender la mecha del movimiento punk en Inglaterra. Los Pistols no eran buenos, no le llegaban ni a los talones a los músicos que la gente acostumbraba oír y era justamente eso lo que caló hondo en la mente de cada uno de los espectadores; en ese momento todos pensaron «che, yo también puedo hacer esta mierda. Es más, puedo hacerlo mejor».

Capaz que fue involuntario, pero los Sex Pistols dejaron un mensaje muy fuerte esa noche:

No hace falta ser demasiado talentoso para tener una banda, solo tenés que meterle garra, subirte a un escenario y defender tus ideales. Vos, pajero de mierda, también podés estar acá arriba si te dan los huevos.

 

Y ese espíritu revoltoso, poco tiempo después se terminarían convirtiendo en una realidad tangible y muy ruidosa. Aquella noche, entre los ilustres espectadores estuvieron:

Peter Hook, quien hasta ese momento solo era un pibe que laburaba en el gobierno. Al día siguiente decidió comprarse un bajo y formar una banda con su bro Bernard Summer. Esa banda fue Joy Division. Un par de semanas después, los Pistols volverían a presentarse en Manchester y en este show, ya con la presencia de Ian Curtis terminarían de consolidar la formación de la banda.

Howard Devoto y Pete Shelley, los organizadores del evento que también decidieron ponerse nombres artísticos como Johnny Rotten. Al final, no se animaron a telonearlos en este primer show pero para el segundo concierto del 20 de junio los Buzzcocks sí llegaron para ser teloneros y ya comenzaban a dar señales de lo que podían hacer.

Steven Patrick Morrissey que fue a ver el show con un poco de escepticismo y su mala onda característica. Terminó escribiendo una breve reseña sobre el show que fue publicada en la revista NME: Espero que los Sex Pistols lo logren, así capaz se pueden comprar ropa decente, escribió re careta.

Tony Wilson que era un presentador de TV y que en 1978 fundaría el sello Factory Records y el famoso boliche The Hacienda. Ambos fueron claves vital para el éxito de la escena indie y post punk de los 80s y los 90s. Googlealo, men.

Tal vez muy pocas personas vieron a los Sex Pistols aquella noche, pero fueron las personas correctas. ¿Estamos de acuerdo? Todas los condimentos adecuados se unieron ese 4 de Junio para catapultar al movimiento punk en Inglaterra.  Es inimaginable pensar como sonarían bandas como Arctic Monkeys, Nirvana, Prodigy, The Strokes, The Killers (si hubiesen existido) sin la influencia de los artistas que decidieron adentrarse al mundo de la música aquella histórica noche.

Hace un tiempo, la BBC realizó un episodio documental sobre esta noche. Podés fijarte acá, si querés escuchar los testimonios de los mismísimos protagonistas.

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