Posted on / by Juan Torales / in Rewind

Led Zeppelin II, la fama mundial y la influencia histórica

Led Zeppelin es de las bandas que llevo escuchando más de la mitad de mi vida, pero no escucho todo el tiempo. Siempre sé que está ahí, en el fondo de mi cerebro, tarareo una canción de tanto en tanto, pienso en lo bueno de algún solo de guitarra (Achilles Last Stand, For your life, Stairway to Heaven, y un largo etc.) Después escucho unos temas y me vuelvo loco y me puteo por no estar escuchando todo el tiempo. Es sencillamente una locura lo buenos que eran esos 4 ingleses. La combinación de virtuosismo, creatividad y vigor que tiene su música, que suena tan fresca como siempre.

Hoy se cumple el aniversario N° 51 del lanzamiento de su segundo álbum, Led Zeppelin II o “Brown Bomber”, llamado así por el color de fondo y por la fotografía, que es la edición de una foto de un escuadrón de la fuerza aérea alemana, con la cara de los integrantes de la banda en reemplazo de las caras de algunos de los pilotos y otros toques como agregar anteojos a o la cara de una actriz.

Este álbum cimentó la fama de Led Zeppelin en ambos lados del Atlántico colándose en el número 1 de los discos más vendidos. Hoy en día es un disco de álbum de diamante, es decir, que vendió más de 10 millones de unidades.
Este es un álbum sólido, consistente, lo cual puede decirse con tranquilidad acerca de todos los álbumes de la carrera de Led Zeppelin. Comienza con el clásico Whole Lotta Love, con su interludio de theremin que se volvió un clásico en las actuaciones en vivo.

Seguida por What is and What Should Never Be, un tema dinámico que tiene un solo de slide más chill que el beso de una abuela fumada.  The Lemon Song, es un tema de rock con un ritmo funky y un solo pirotécnico. Un clásico que tenes que escuchar las versiones en vivo para saber de lo que te perdiste por no ser un boomer inglés. Thank You es una canción romántica, quizá una de mis favoritas de la banda. Les dejo esta versión de Unledded, que a pesar de no contar con John Paul Jones ni Bonham, es impresionante.

Para sacarnos de ese letargo idílico del romance, suena Heartbreaker un tema potente que tiene en el medio el llamativo solo de Page, tan clásico como el theremin de Whole Lotta LoveLiving Lovin Maid (She’s Just a Woman), es un tema que los miembros de la banda consideraban como filler y no les gustaba tanto. Ahora, este es nivel de Zeppelin en el cual un tema como este es nada más que un relleno.

El disco prosigue con Ramble On, con su también archi-conocida intro. Acá también se puede encontrar otro de los solos novedosos de Page, que no solo la rompía en vivo, sino que también su creatividad se extendía hasta expandir las posibilidades de lo que se podía hacer en el estudio. Moby Dick comienza con un trio entre Page, Jones y Bonham. Los dos primeros se abren, para dar a paso al solo de batería de Bonham, lo podría en pie con Ginger Baker y su solo Toad. Bohnam se aseguró como título al animal más grande posible.

Cerrando este viaje al pasado encontramos el tema Bring it on Home que comienza como un homenaje a Sonny Boy Williamson, un blues tradicional, con la harmónica y todo. Luego irrumpe el sonido pesado de Led, con un riff pegadizo, cortesía de Page. Luego, cierra como comenzó. Podria interpretarse como el paso de un estilo tradicional del blues, al nuevo estilo que Led Zeppelin haría popular alrededor del mundo, pero siempre teniendo como referentes a los interpretes de blues que los influenciaron.

AVISALE A LOS PERROS: